Toda ciudad que se precie a convertirse en referente turístico de su comarca, debe contar con un ramal de comunicaciones de primer nivel. En El Puerto de Santa María eso no ocurre por el momento. Se pueden destacar sus playas, su cultura y sus vinos, pero en cuestión de transportes la ciudad deja mucho que desear. A pesar de las buenas intenciones de las administraciones para solucionar esta demanda, la evidencia es la evidencia.
Una vetusta estación ferroviaria, ahora en vías de remodelación, da fe de que las cosas en la ciudad no se han hecho de la manera más adecuada. Esta reforma, que junto al empuje propiciado por el catamarán, puede indicar el nuevo salto de calidad de la ciudad, al que se deberá sumar, más pronto que tarde, la siempre demandada estación de autobuses.
En el caso de la vía del tren, habría que retroceder hasta febrero del 2004 para tener las primeras noticias de la reforma. Ahí fue cuando se conoció la licitación de las obras de la estación de tren y la adaptación de la vía férrea a la línea de Alta Velocidad. En concreto, el Consejo de Ministros autorizó licitar las obras del subtramo El Puerto de Santa María incluido en la línea del AVE Sevilla-Cádiz. El plazo de ejecución se establece en 25 meses y las obras cuentan con un presupuesto de 61.215.500,58 euros, afectando a 10,7 kilómetros de longitud.
El proyecto comprende la duplicación de la vía así como su renovación, con el montaje de una vía con traviesa polivalente. Además, se van a renovar las instalaciones de seguridad y comunicaciones en este subtramo ferroviario procediéndose a la nueva electrificación con catenaria para alta velocidad de ambas vías.
Por otro lado, también se ha contemplado la supresión de tres pasos a nivel y la construcción de un nuevo puente sobre el río Guadalete que sustituirá al actual de San Alejandro. Pero en materia de obras, el punto más importante trata sobre la construcción de una nueva estación, toda vez que la actual será demolida, y se edificará una estación-apeadero en Valdelagrana, en la prolongación de la Avenida de la Paz. En este punto también se ejecutarán las medidas acordadas con el parque natural de la Bahía de Cádiz, en concreto, la realización de senderos peatonales entre la zona de Imucona y el Coto de la Isleta.
Prácticamente un año después de la licitación, a finales de 2005 comenzaban las obras, con un presupuesto estimado, a través de la empresa Sener de más de 61 millones. Las obras a acometer, reforma de la estación de trenes y de la vía férrea a su paso por la ciudad con un plazo de ejecución de 25 meses en principio, se han retrasado, poniéndose como fecha tope para la inauguración el primer trimestre del próximo año.
La zona más avanzada de las obras se encuentra en la explanada del Monasterio de La Victoria. Desde allí, la estructura, con una superficie de 760 metros cuadrados se configura a través de dos plantas y cuatro andenes, a los que se acceden a través de un paso subterráneo, ya en funcionamiento. Así, muchos son los usuarios que han visto respondida su demanda de cruzar las vías a través de las traviesas de maderas, una imagen que quedará, para siempre, en la retina de los portuenses.
la terminal marítima
Otro importante avance se ha producido en el tráfico marítimo, donde el catamarán se ha convertido en uno de los medios de transportes de mayor arraigo en la población.
Tal es así, que se acometerán nuevas obras en la terminal existente en la ciudad. Consistirá, exactamente en la ampliación a dos plantas en lugar de una, que es lo que hay ahora: la de la parte superior para oficina del operador (se accede desde escalera exterior) y otra inferior para venta de billetes, sala de espera y aseos (se amplía la sala de espera en trece metros cuadrados).
En esta infraestructura se instalará una nueva cubierta para zona adyacente de espera, que tendrá unas dimensiones de 223 metros cuadrados, se sustituirá la valla y la corredera por un cierre enrollable en persiana. Esta actuación se realizará para que la hoja fija de la cancela no dificulte la salida de usuarios.
Por otro lado, las mejoras irán destinadas también hacia la construcción de una valla portátil y abatible en el perímetro de la zona de espera bajo nueva cubierta, donde se procederá a la instalación de una cubierta en pasarela a través de una plataforma de acceso al pantalán y al barco. La intención pasa por evitar, en la medida de lo posible, que los pasajeros se mojen al acceder al barco los días de lluvia. La estructura es similar a la nueva solución de embarque para la terminal de Cádiz.
Por último, se procederá a un retranqueo en la plataforma de acceso al pantalán, evitando así tener que dar un rodeo para acceder a la nueva estación marítima.
A pesar de estas intenciones, desde la Delegación provincial de Obras Públicas se apresuraron a asegurar que todo este proyecto es aún provisional y que está a expensas del nuevo PGOU de la ciudad. Aunque, eso sí, dentro de mes y medio se sacará el proyecto a licitación para la redacción del proyecto, que tendrá un plazo de ejecución de tres meses.
Las primeras obras de la terminal marítima comenzaron hace ya dos años, poco tiempo después de aprobarse las obras. La creación de esta primera fase se prolongó durante dos meses, dentro de la fecha prevista para la puesta en marcha de los dos catamaranes que conectan la ciudad con Cádiz y Rota.
Casi un millón de euros, invertidos por el Consorcio de Transportes en las terminales a través de la Empresa Pública de Puertos de Andalucía (EPPA), tuvieron la culpa del primer gran paso dado en el mundo del transporte en la ciudad. Un servicio marítimo que está operativo durante toda la semana, con 20 viajes (ida y vuelta) entre Cádiz y con la capital con una duración en torno a los 26 minutos y al mismo precio que el trayecto en autobús.
tarifa única
Hace apenas dos semanas, el concejal delegado de Transportes, Ignacio Colón, mantenía una reunión con técnicos del Consorcio de Transportes para barajar la posibilidad de la integración de la tarifa del Servicio de Transporte Urbano en el sistema tarifario del Consorcio. Con dicha integración, se ofrecería a los usuarios una red unitaria y única para todos los transportes de la Bahía, a fin de facilitar la accesibilidad a los portuenses.
De llevarse a cabo esta propuesta, los usuarios podrían utilizar de forma cómoda y al mismo coste los distintos transportes a través de una única tarjeta que permitiría el uso del transporte público.
Ante esta posibilidad, Ignacio Colón marcó como fecha previsible de la puesta en funcionamiento de la tarifa única en un periodo de tiempo no superior a 18 meses. De llevarse a cabo, supondrá un importante beneficio.
la estación de autobús
Sin duda, hablar de la estación de autobuses en El Puerto es referirse a una de las grandes demandas de ciudadanos y responsables políticos desde hace años. Y es que muchos no aciertan a comprender como una ciudad con más de 80.000 habitantes no cuenta con una terminal de autobuses.
En la actualidad, tanto el transporte metropolitano como los servicios que proceden de fuera de la provincia hacen las paradas en las mismas marquesinas dedicadas a los autobuses urbanos, con el consiguiente caos de tráfico que la situación provoca.
Pero parece que, al fin, este problema está en vías de solución. Así, a principios de mes, el Parlamento Andaluz aprobaba, a instancias del Partido Popular, la construcción de dicha estación.
Aunque aún es un proyecto embrionario, del que apenas se conoce ningún dato, la mera declaración de intenciones supone un importante salto cualitativo sobre el asunto. Tal es la importancia y el celo que se guarda sobre su construcción, que las autoridades competentes no se atreven a adelantar ningún dato sobre una infraestructura que dotaría a la ciudad de un importante servicio. De hecho, sólo se entiende que su ubicación iría destinada en los actuales terrenos que ocupa la estación de tren, lo que redundaría en el salto cualitativo en cuestión de transportes en el que está inmerso, por sus condiciones, El Puerto de Santa María.
Adiós al cruce de las vías
cándido ruiz/el puerto
El lavado de cara que se le está dando a la estación ferroviaria supondrá una consecuencia inmediata: acabar con el cruce a través de las vías de madera para no perder el tren, imagen ésta que se había convertido en una de las tradicionales de la ciudad.
De este modo, muchas madres respirarán aliviadas cuando la estación sea por fin una realidad, momento en el que respirarán apaciblemente sin el temor con el que han vivido durante muchos años.
Precisamente, para evitar esa situación, las primeras obras acometidas en la estación de tren se han dirigido a ese lugar. Ya está en funcionamiento el paso subterráneo para acceder a los andenes más lejanos, y que ahora son los únicos en funcionamiento, aunque no todos los usuarios utilizan aún este paso.
Una infraestructura moderna y coqueta, que cuenta incluso con escaleras mecánicas pero que aún no ha calado hondo entre la población. Y eso a pesar de que se ha prohibido el cruce por las antañas vías de madera, abiertas sólo para personas con discapacidad, por aquello de que las barreras arquitectónicas aún no se han eliminado ni con los nuevos servicios de la estación.
Para este colectivo se abrió un paso entre las vías para acceder a los nuevos andenes, pero su “comodidad” y cercanía con los mismos invita a la gran mayoría de usuarios a utilizarlos como si los tiempos pasados aún permanecieran entre nosotros.
Ya era hora!
Debería tener una parada en El Puerto